Los mensajes de error nombran un síntoma, no una causa, y un mismo texto cubre varios fallos que no tienen nada que ver entre sí. La primera pregunta que conviene responder es siempre si el problema está en tu equipo o en el servidor, porque las soluciones no se parecen en nada. Las guías de esta sección toman un mensaje de error cada una y responden a esa pregunta antes que a ninguna otra.
Qué guía necesitas depende de lo que te haya dicho el navegador. Si la dirección no se resuelve en absoluto, la consulta devolvió que el nombre no existe y la guía es la de NXDOMAIN. Si el navegador se queda esperando y al final se rinde, el resolutor nunca respondió, y ese es otro fallo con otras soluciones. Si las páginas cargan pero se quedan un segundo paradas antes, la consulta es lenta y no está rota, que ya es un tercer diagnóstico. Si el servidor respondió y denegó el acceso, estás ante una regla de acceso, no ante un problema de red. Y si una tarea programada se ejecutó a la hora equivocada, el error suele estar en los cinco campos de la expresión cron.
Todas las guías siguen la misma estructura: qué significa el mensaje, las causas con nombre propio, la solución en pasos numerados con el comando exacto para Windows, macOS, Linux, el router o el navegador, y después una sección que el resto de internet se deja fuera. Ejecutar la verificación desde tu propio equipo te dice lo que ve una red en un momento concreto. Ejecutarla desde varios países te dice si alguien más tiene el problema, y esa suele ser la diferencia entre una tarde vaciando cachés y un arreglo de cinco minutos en un panel de DNS.
HostTracker monitorea sitios web desde 2004 y hoy vigila más de 500.000 sitios desde más de 300 puntos de verificación en 158 ciudades, con alertas por correo electrónico, SMS, llamada de voz, Slack, Telegram y otros canales. Para ver qué está devolviendo un servidor ahora mismo, desde ubicaciones que no son la tuya, ejecuta la verificación HTTP gratuita.